Dragones verdes de sangre roja

Extraído del libro «Animales insólitos y mágicos de Canarias»
© Juanca Romero Hasmen

De aquel tronco brotaban miles de serpientes, cada una de ellas formando una escama del gran dragón de fuego y lava

“Esas recónditas islas en las que habitaban grandes dragones, con permanentes lenguas de fuego. Seres creados en llamas, vistos incluso desde más allá de los océanos”.

De este modo podían ser descritas las Islas Canarias en tiempos pretéritos. El brotar lávico de los volcanes, fue interpretado por marinos como la furia de abominables seres de tamaño indefinible, próximos a la cúpula de los cielos y capaces de destruir la vida con una indescriptible lengua de fuego. Con el pasar de los siglos, aquellos grandes dragones pasaron a ser representados como árboles enraizados al volcánico suelo, la consecuencia de algún castigo divino y permanente.

Pero si hay un “dragón” representativo de estas tierras, es el árbol conocido como drago [Dracaena draco], especie vegetal propia de climas subtropicales, presente en la Macaronesia y también en la zona occidental de Marruecos. Para los antiguos aborígenes, al igual que en la Antigua Roma y en la Edad Media, era un árbol con propiedades mágicas. La savia se transforma en roja cuando toma contacto con el aire, lo que le ha llevado a ser conocida como “sangre de drago[1]”, llegando a comercializarse por sus propiedades medicinales, además de por su calidad como tinte y barniz. Si se deja secar la savia, una vez seca y convertida en polvo, también se utilizó para curar hemorragias y úlceras. Otros de los usos, fue la limpieza de dientes y fortalecimiento de las encías.

Cuenta la leyenda que en tiempos cada vez más lejanos, desembarcó en la playa de San Marcos de Icod de los Vinos -Tenerife- un comerciante llegado desde tierras mediterráneas buscando la tan afamada “sangre de drago”. Fue al llegar a la orilla cuando sorprendió a unas jóvenes guanches mientras se bañaban entre olas siguiendo el rito tradicional, en el que se fijaba que las mujeres debían bañarse solas. Aquel desagallado[2] hombre comenzó a perseguirlas hasta que pudo alcanzar a una de ellas. La joven, viéndose presa, intentó seducirle ofreciéndole ricos manjares propios de esas tierras.

El navegante, que traía en su cabeza el viejo mito griego de las Hespérides, y con la meta de alcanzar la “sangre de drago”, creyó ver en aquellos frutos que la guanche le ofrecía, las míticas manzanas del Jardín de las Hespérides. Mientras aquel hombre rumiaba en sus pensamientos sobre la posibilidad de haber desembarcado en el lugar preciso y hacerse con una fortuna, la mujer apresada aprovechó para escapar, corriendo con todas sus fuerzas, cruzando el barranco y escondiéndose en uno de los montes cercanos. Echo a correr el español tras ella hasta que se topó de frente con un majestuoso árbol que de forma inquietante meneaba sus ramas como si de algún tipo de punzantes espadas se tratase. El tronco era como una extraordinaria serpiente que en su interior ocultaba a la joven indígena.

El navegante, presa de sus miedos y todas las historias fantásticas que la mitología había depositado en su cabeza, le lanzó a la supuesta bestia una lanza que al clavarse en el tronco de aquel árbol, provocó que comenzara a brotar “sangre líquida”. En medio de la confusión y la sorpresa, y no poco atemorizado, el hombre echó a correr como alma que lleva el diablo hasta llegar a la costa, subiéndose a la envejecida barca y alejándose rápidamente con el pensamiento puesto en que había herido al mítico dragón cuando salió a defender a una de las Hespérides.


[1] Sangre de drago: savia de dicho árbol drago, que en siglos pasados era un producto utilizado en algunos productos farmacéuticos e incluso atribuyéndole poderes mágicos.

[2] Desagallado: ansioso por lograr o satisfacer algún deseo o necesidad.

1 comentario en «Dragones verdes de sangre roja»

  1. Excelente artículo

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Asociación ComunicaTe .
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios Nominalia.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en la Política de Privacidad.