Canarias Plural_

Redacción Tenerife

  • Manuel Fernández pide que se retome la lucha contra el avistamiento ilegal de cetáceos
  • De los 150 expedientes sancionadores incoados por la Guardia Civil en los últimos tres años sólo prosperaron dos

 

El consejero insular del Grupo Popular en Cabildo de Tenerife, Manuel Fernández, ha denunciado la proliferación de actividades ilegales en torno al sector turístico en el Sur de Tenerife, entre ellos el avistamiento ilegal de cetáceos, el alquiler vacacional, el intrusismo en el sector del taxi, el intrusismo en el sector de los rent a car y, entre otros, la venta ilegal de excursiones turísticas, para concluir que “la principal administración de esta Isla, el Cabildo de Tenerife, no puede mirar hacia otro lado mientras crecen actividades ilegales en torno a nuestra principal industria, el turismo”.

En una pregunta que el consejero dirige en comisión permanente al consejero del área en la corporación insular, Alberto Bernabé, Fernández reclama en concreto que se retome la convocatoria de la mesa-observatorio contra el avistamiento ilegal de cetáceos, un foro que según los profesionales del sector se intentó poner en marcha hace ya unos años desde Turismo de Tenerife para dar la palabra a todos los actores implicados con el fin de luchar contra esta lacra pero que, “desafortunadamente” según el consejero popular, “no se consolidó”.

Según Fernández, la situación que sufre nuestro sector turístico, asediado por multitud de actividades ilegales que quieren vivir de él sin ningún control, hace que sea muy importante retomar este tipo de iniciativas, “que surgen para tratar acabar con un problema, que tardara algún tiempo en remitir, pero para que lo haga es preciso la continuidad y la perseverancia”.

Manuel Fernández recordó que una las atracciones más demandadas por nuestros visitantes tiene que ver con la actividad de avistamiento de cetáceos en la zona suroeste de la isla, que es segunda actividad que mas movimiento de turistas mueve tras la visita al Parque Nacional del Teide. Sin embargo, según indicó, pese al volumen de negocio y el número de personas que se

manejan, “esta actividad se desarrolla con un auténtico descontrol en lo que respecta a las empresas que ejercen dicha actividad”.

El descontrol afecta a todos los aspectos del negocio, porque son muchas las empresas que ejercen sin autorización y otras muchas las que, aun teniendo el distintivo blue boat, que permite dicha actividad, no pasan ningún control sobre el tipo de embarcaciones que usan, si las mismas tienen las revisiones pertinentes, su capacidad de carga, si los trabajadores están dados de alta, si se respetan las distancias mínimas de avistamiento entre embarcación y el grupo de cetáceos, etcétera.

Según Fernández, el problema es que hay un déficit de control por parte de las autoridades competentes para la regulación de la actividad en el mar, que corresponde a la Guardia Civil, y en tierra, que es competencia de los inspectores de turismo del Gobierno de Canarias. Respecto a la actuación de la Guardia Civil el consejero puso sobre la mesa lo asombroso de los resultados que se manejan como consecuencia de su actividad inspectora, ya que “aunque en los últimos tres años se han incoado 115 expedientes sancionadores solo se han tramitado la friolera cifra de 2, es decir, prácticamente ninguno se tramitó con el argumento de que la propia Guardia Civil no había cumplimentado correctamente dichas actas de sanción”.

El consejero aseguró que, a la vista de las cifras mencionas, se puede decir que “la actividad inspectora y sancionadora es nula en una actividad en la cual hay empresas que la ejercen de forma ilegal desde hace 30 años sin que hasta ahora ninguna administración haya podido poner freno a dichas irregularidades”.

Manuel Fernández recriminó a las administraciones competentes que permitan el auge de actividades clandestinas en torno al sector turístico y no tomen decisiones firmes que lleven a su desaparición “justificándose en la ausencia de medios materiales para mitigarlos o en no tener competencias para hacerles frente”. “Esta isla vive prácticamente gracias a lo que reporta el turismo, tanto de forma directa como indirectamente, y no podemos permitir que esto siga así cuando además los ilegales hacen negocio con nuestros recursos naturales, bien mediante excursiones para avistamiento de cetáceos bien con el uso de otro tipo de embarcaciones para el ocio en el mar que también afectan a nuestras especies”, dijo.

En este sentido, el consejero Insular afirmó que se existe un déficit de concienciación por parte de las administraciones del peligro para el medio

ambiente que supone este tipo de actividades, más cuando se trata de especies marinas que son muy sensibles. Según indicó, la prueba de la falta de celo de las administraciones por el daño que puede causar a los cetáceos la explotación incontrolada de su avistamiento en aguas del Sureste de Tenerife “es que no hay ni un estudio realizado sobre la presión y el impacto que estas actividades provocan en estas especies, algo que también debería ser regulado para una mejor conservación de estas especies marinas y por el bien de la oferta turística de excelencia que Tenerife se plantea". 

Publicado en Noticias de Tenerife