CP Redacción La Orotava _
Agencia Europa Press

El exalcalde de La Orotava, Isaac Valencia  (CC), ha sido condenado a dos años de cárcel por los delitos de prevaricación urbanística y contra la ordenación del territorio por la construcción de un centro comercial en el municipio levantado sobre suelo rústico y sin las licencias pertinentes.

La sentencia del Juzgado de Instrucción Número 5 de Santa Cruz de Tenerife, avanzada este lunes por la ‘Cadena Ser’ y ‘Mírame Televisión’, también condena al que fuera secretario municipal, Juan Carlos de Tomás Martí, a otros dos años de prisión por los mismos delitos y a ocho años de inhabilitación para cargo público, y al promotor Ambrosio Jiménez, a cinco meses de prisión por un delito contra la ordenación del territorio.

Además, la sentencia expone también que los condenados deberán sufragar el derribo de más de 2.000 metros cuadrados del complejo comercial al sobrepasar la superficie permitida en el Plan General vigente en el momento de su construcción.

Contra la sentencia, que no es firme, cabe interponer recurso.

 

Publicado en Sucesos

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Canarias Plural © Juanca Romero H.

CP EditorialJuanca

Metidos de lleno en actos relacionados con los libros, los meses de abril, mayo y junio se visten de gala para acoger en las principales ciudades del país, las diferentes ferias literarias en las que, entre otras cosas, podremos conocer las novedades del sector. En la isla de Tenerife ya hemos disfrutado algunas ferias de libros, como por ejemplo en Adeje, La Matanza de Acentejo, o en La Orotava.

Y es precisamente en la ilustre villa donde quiero hacer un necesario alto en el camino, quizá arrastrado por el fuerte malestar que me embarga tras haberse culminado los tres días que ha durado la XIII Feria del Libro de esta localidad. Especialmente este año, la Feria del libro de La Orotava ha estado impregnada de un fuerte tufillo a dejadez y baba “caracolil”, que dicen los que pasaban por allí, salía a goterones por las amplias escalinatas del ayuntamiento. Pero si el amigo lector me lo permite, me gustaría ordenar las cosas lo más cronológicamente posible, para no defraudar a las hadas de la coherencia. Así pues, vayamos por partes.

Desde hace 4 años hacia atrás, la Feria del Libro de La Orotava, era lo más parecido a una sombría fiestecilla librera de tres al cuarto, únicamente sustentada por unos cuantos libreros que estoicamente, aguantaban año tras año los duros golpes de la desidia municipal, poniendo incluso algunos de ellos, mucho dinero de sus bolsillos para que una ciudad tan cultural como La Orotava, tuviese un encuentro digno con sus lectores, escritores y libros. En realidad, en esa época, llamar feria del libro a lo que se hacía, era de alguna manera un gesto de generosidad léxica que algunos periódicos permitían. Tampoco hay que sorprenderse, ya que en muchas localidades canarias con la misma categoría de la Villa, el nivel de sus ferias literarias antes y aún ahora, está a nivel con cualquier top manta de playa.

Hace 3 años, y por la iniciativa personal de una escritora, se creó en La Orotava el denominado Encuentro de Escritores Canarios, una cita con las letras del archipiélago, en la que convergen diferentes autores de las islas, para presentar sus libros, dar charlas, firmar ejemplares, etc. Este encuentro con las letras, que insisto nace desde la iniciativa personal de una creadora inquieta como es Graciliana Montelongo, llegó en 2014 para dar oxígeno a la casi difunta feria orotavense, que al ver como este encuentro de autores se realizaba haciendo coincidir las fechas, empezó a retomar fuerza y peso dentro del calendario literario insular. Y así, desde ese año, la Feria del Libro de La Orotava que organiza el ayuntamiento y el Encuentro de Escritores Canarios que promueve Graciliana Montelongo, se han celebrado conjuntamente, fundiendo los actos municipales con los de la actividad con escritores.

Y llegamos a esta edición, la tercera para el encuentro de escritores, y la décimo tercera para la feria del libro. El titular sería el siguiente:

La Orotava salva su feria literaria, gracias a los libreros y al Encuentro de Escritores Canarios, a pesar de la desidia municipal”.

En realidad no creo que la culpa de que la feria de este año haya sido tan mala, deba recaer en la figura de su alcalde (responsable del área de cultura), más bien deberíamos apuntar los focos a algunos correveidile de los que se rodea el máximo edil, en quienes confía y deja en sus torpes manos la organización de un evento de este calibre. Hay personas a las que les molesta que haya gente con talento, personas que con su trabajo logren destacar. Estos son los que frenan el desarrollo de la vida municipal, envueltos en el cruel protocolo de la burocracia, y  empeñados en que nadie sobresalga.

¿Podría alguien explicarme que mente talentosa es la que decidió que el cartel anunciador de la Feria, conjuntamente con el Encuentro de Escritores Canarios, se hiciera público tan sólo dos días y medio antes del evento? ¿Es que no hay nadie que asesore en materia de publicidad a este ayuntamiento?

Acudir a la feria el viernes o el sábado en horario de mediodía, ha sido como acudir al velatorio de don Román el choricero de Valdemoro, un funesto panorama en el que aguantando estoicamente los libreros, esperaban que al menos la música de la megafonía cambiara el compás para tener algo de lo que hablar. Que nadie lo dude, la Feria del libro de La Orotava la ha salvado un año más, el conjunto de librerías que apoyan el evento con sus stands, y el nutrido grupo de autores que convoca el Encuentro de Escritores Canarios, aportando medio centenar de actos entre presentaciones, conferencias y recitales.

Los libreros de La Orotava en realidad acaban convirtiéndose en víctimas del secuestro cultural al que se está sometiendo a la Villa de La Orotava. A mí que me venga el concejal de hacienda a contarme milongas sobre que se destina dinero a la música, que si los stands los pone el ayuntamiento, que si bla, bla, bla…., únicamente me suena a cantata verbenera con electas notas reconocibles. Es obligación de un ayuntamiento, y especialmente de uno que presume de ser cuna de la cultura, apoyar al máximo las iniciativas culturales de su municipio, y si además tiene la suerte de poder contar con iniciativas como las de Graciliana Montelongo, al menos ser humildes y dejar que las cosas fluyan, y no entorpecer una actividad que ya reconocen en otros lugares como ejemplar.

Por La Orotava han pasado este año grandes escritores y escritoras, todos ellos embajadores de la cultura en nuestras islas y fuera de ellas, como el caso del periodista y escritor Juan Cruz, que fue invitado por el Encuentro de Escritores Canarios, y que según sus propias palabras, estaba muy contento con estas iniciativas y con lo que representaba un encuentro así para las letras canarias. Que nadie pregunte en el ayuntamiento por Juan Cruz, porque tendrá que ir a Google a buscar quien es. ¡En fin!, sea como sea, finalmente las letras tiñeron a La Orotava de cultura. En mi deseo está que los libreros hayan podido sacar beneficio de estos dos días y medio, y que los ánimos estén fuertes para las siguientes citas literarias.

A Graciliana Montelongo, únicamente decirle que mantenga ese entusiasmo en alto, que siga con la iniciativa del Encuentro de Escritores Canarios, con el apellido de La Orotava o el de cualquier otro municipio en el que cuando se diga que aman la cultura, sea de verdad.

Al Ayuntamiento de la Villa, de verdad decirle que me apena que estas cosas pasen. Espero que estas líneas sean interpretadas como constructivas, y que sirvan como acicate para hacer las cosas bien y mejor.

Uno de los grandes valores de la cultura universal, radica en la libertad para opinar, y la capacidad para aceptar las críticas si estas vienen dadas desde la buena fe, y en mi caso, que nadie ponga en duda que así ha sido.

Felices lecturas para todos los amantes de las letras.

CP Opinión _

"Hasta los güevos" - Pepe Aberroncho

 

El alcalde Linares, tienen una deuda moral pendiente

 

CP PePeAberroncho PEQMe permiten los responsables de Canarias Plural utilizar como cabecera de este espacio de opinión una expresión tan coloquial y malsonante como “Hasta los güevos”, que incluso puede ser tildada de machista. Aclaro que no lo soy, y que lejos de intentar justificarme, la expresión es la más apropiada para dejar bien claro las motivaciones de las que irán naciendo el amasijo de ideas y reflexiones de este rincón de letras: hay cosas que, cuando llegado un momento, sobrepasan nuestra capacidad de aguante, terminan desembocando en un colosal “HASTA LOS GÜEVOS” De eso irá esta columna, mientras su director y el Canarias Plural aguanten nuestras incómodas aberronchadas.

Y empiezo con La Orotava, hermosa villa de fuentes, flores y rayas recién pintadas. Y con su alcalde, el Sr. Linares, activo como pocos, presto a atender hasta la extenuación a los medios, a convocar y ofrecer tres ruedas de prensa a la semana, ya sea para informar de una gran inversión o de cómo un escarabajo picudo se alimenta de alguna palmera de La Concepción. Es un todoterreno que además viste elegante, un avispado gestor que ha sabido eclipsar a todos sus compañeros de corporación tras centrarse más en lo local, infinitamente más visible desde que su maestro Isaac Valencia le dejó las cosas de alcaldía. Al grano.

Hace unos días anunciaban que gracias a una gestión brillante, lo que viene siendo “la leche de las gestiones brillantes”, habían cancelado el plan de ajuste siete años antes de lo previsto…nadan pues en un océano de tranquilidad y abundancia en territorio villero. La oposición, missing total o hábilmente silenciada, tendrá que decir alguna cosa, es un suponer dentro de los suponeres… Aquí, lo que no me encaja, es que transcurridos los años y entre otros asuntos aún está sin resolver, enterrado en un beneficioso olvido, el calvario local que causó a sus empleadas de La Orotava la empresa Mararía, que prestaba el servicio de ayuda a domicilio en el pueblo. El desenlace en Santa Cruz fue bastante más cruento, y sólo el oportuno cambio en la explotación del servicio salvó a las currantes de La Orotava de vivir la tragedia de las cientos de empleadas en la capital.

Pero poco saben o quieren recordar que en La Orotava la empresa Mararía, y quienes desde los órganos de control no desempeñaron con el celo debido su trabajo de supervisión, dejó una deuda económica muy importante a esas mujeres trabajadoras, que en ningún momento y a pesar de trabajar sin cobrar durante meses, dejaron de atender a los vecinos en sus domicilios. Práctica habitual en las crisis políticas es que se utilicen palabras balsámicas y promesas, para evitar que la cosa vaya a mayores y ganar tiempo.

En aquel momento, para evitar que las trabajadoras se plantasen, se dejó caer que de ser necesario, el Ayuntamiento asumiría el coste de esas nóminas sin pagar…Las trabajadoras creyeron en aquella promesa, que a buen seguro nadie recordará haber hecho, y los acontecimientos siguieron su rumbo. Tres o cuatro años más tarde, el tema sigue sin resolverse, los juzgados aplazaron su resolución perjudicando a las trabajadoras por un inexplicable e injustificable defecto de representación de su sindicato…pero eso sí, el Ayuntamiento ha logrado quitarse los créditos con los bancos y cancelar el diabólico plan de ajuste muchísimo antes de lo previsto…Es de suponer que habrá más historias de este tipo.

Publicado en CARTAS AL DIRECTOR