Domingo, 17 Diciembre 2017

LA GRAN LOGIA DE ESPAÑA EN MANOS DE LA DESVERGÜENZA

 
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Canarias Plural _
Juanca Romero Hasmen


 

Prostituyendo los antiguos deberes, usos y costumbres de la masonería

La Gran Logia de España en manos de la desvergüenza

 

La Gran Logia de España fue constituida de forma oficial en 1982, mientras un tal Naranjito andaba por las calles dándole patadas a un balón de fútbol. Aquellos eran años convulsos en los que la masonería aún supuraba falsas etiquetas heredadas de la sanguinaria y apaisada etapa franquista. El concepto que la gran mayoría de la población tiene de la masonería, está aún hoy en día muy alejado de lo que en realidad supone el contexto y la filosofía de esta entidad discreta y filantrópica, relacionándola con conceptos distorsionados y conspiranoicos. Dejando en capítulo aparte la dura persecución franquista, la masonería debe entonar el mea culpa en todo lo referido a su transparencia en el escaparate de la sociedad democrática de la España del siglo XXI. En general, ha sido la propia masonería la que ha presumido durante años de su hermetismo, no sabiendo diferenciar entre discreción y trasparencia social. Es deber y obligación de la masonería española, explicar a la población cuáles son sus intereses, sus mecanismos de actividad social y la importancia que tienen los valores masónicos.


Óscar de Alfonso Ortega, un mal ejemplo

El Gran Maestro de la Gran Logia de España es desde 2010, Óscar de Alfonso Ortega. Este hombre de 50 años de edad, es la cabeza visible de una parte de la masonería española, que muy a su pesar, no solo está compuesta por la corriente masónica que él representa. De rotario a masón, Ortega puede presumir de un llamativo periplo dentro de las consideradas asociaciones benefactoras. Entre sus aficiones, podemos destacar el cine, la lectura y la natación. También practicó boxeo tailandés, aunque esta práctica deportiva la dejó aparcada el día que tuvo que pasar por una operación quirúrgica (fuente: Diario de Sevilla – Junio 2017). Pero en los últimos tiempos, el Gran Maestro tiene entre sus entretenimientos estas cosas de publicar en las redes sociales sus correrías oficiales y representativas, en las que nos muestra su visión personal y vivencial de lo que supone para él la auténtica masonería. Y así, podemos ver en su perfil público de Instagram, la definición gráfica de lo que significa ser masón para el máximo representante de la Gran Logia de España.

Captura Instagram - Gran Maestro de la Gran Logia de España

Sin lugar a dudas, el último viaje del Maestro a tierras brasileñas para atender cuestiones de representación, ha sido intenso. Por definición, un buen masón debe ser un hombre discreto y huir de cualquier tipo de apología de la ostentación y el despilfarro. Un buen masón debe recordar siempre cuales son los valores por los que se rige la auténtica masonería, que a buen seguro están alejados de imágenes y hashtags como estos:

#sexo #abuelopedofiloamilado #cocos #chupar

Acompañados de una ilustrativa y gráfica frase en la que reza: “Tapándome las tetas con dos cocos. No pude resistirme a chupar de un coco”.

MasonWeb 003

Un buen masón además de serlo, debe parecerlo, y el Gran Maestro de la Gran Logia de España no lo parece ni de lejos. Son muchos los masones que sienten vergüenza al ver las correrías de quien tiene entre sus manos la apertura de la masonería a la sociedad. Si el ciudadano de a pie percibe que el derroche y los malos modos, además del mal gusto en la dialéctica forman parte de la filosofía masónica, entonces el trabajo aperturista se convierte en una compleja quimera.

Óscar de Alfonso Ortega es un mal ejemplo para la masonería mundial, el antihéroe que todo cuento debe tener para que una historia se plasme con veracidad. No nos engañemos, esta parte de la masonería también es verdad, y se ha convertido en todo un cáncer, un tumor difícil de extirpar en el complejo tejido de intereses y desintereses en los que se protege parte de la masonería actual. Un Gran Maestro no puede permitirse según qué tipo de licencias, ni en su actividad representativa, ni en la personal, que en el caso de los masones, no establece líneas que las diferencie porque un masón lo es las 24 horas del día de toda su vida.

Óscar de Alfonso Ortega, Gran Maestro de la Gran Logia de EspañaEl señor Óscar de Alfonso Ortega debería ser irradiado por sus hermanos de logia. No es merecedor de ocupar el cargo que ostenta, pero tampoco de portar un mandil que los masones de bien, respetan y sienten como su propio riego sanguíneo. Debería pedir disculpas a la sociedad y poner su cargo a disposición de la masonería seria, esa que aún no está pervertida por las malas prácticas.

Sería interesante, y llegados a este punto, conocer los costes de representación del Gran Maestro de la Gran Logia de España, ya que al tratarse de una asociación inscrita en el Registro Oficial de Asociaciones de España, imagino podrá mostrar con transparencia las cuentas de la misma.

El artículo 14 de la Ley 1/2002, dice:

[…] Las asociaciones han de disponer de una relación actualizada de sus asociados, llevar una contabilidad que permita obtener la imagen fiel del patrimonio, del resultado y de la situación financiera de la entidad, así como las actividades realizadas, […]

Resulta cuando menos llamativo que en España el salario mínimo a fecha de julio de 2017 sea de 825,65 €/mes, y que según algunas fuentes, y siempre presuntamente, la Gran Logia de España maneje gastos de representación próximos a los 29.000 euros a fecha del 30 de septiembre de 2017. ¿Son erróneas estas cifras? ¿Puede conocer la ciudadanía, la que porta mandil y la que no, las cifras de esta entidad y de otras muchas que aparecen registradas en el Ministerio de Interior? De estar equivocado, y dando por hecho que todos los movimientos aparecen reflejados en el libro de cuentas de la Asociación o logia, ¿se justifican todos los gastos realizados, mediante facturas, comprobantes de tarjetas, etc.? La respuesta es tan sencilla como hacer públicos números y conceptos.

Una masonería trasparente no es aquella que convierte en vulgar y soez el concepto filosófico y benéfico, sino aquella que es capaz de sanear sus propios rincones antes de invitar a los demás a que conozcamos, y entendamos el funcionamiento de su casa.

Menos mal, y gracias al GADU, los buenos masones son mayoría, y están alejados del diabólico vicio de la distorsión. Solamente nos queda esperar a que la revolución masónica llegue para recuperar de una vez por toda, los antiguos deberes, usos y costumbres que tan grande hacen a la Masonería con mayúsculas.

Modificado por última vez en Lunes, 18 Diciembre 2017 07:07