Jueves, 09 Marzo 2017

MIRANDO ATRÁS

  CP Opinión
Valora este artículo
(2 votos)

CP Opinión _

Luisa Chico

LuisaChico PicHoy me ha dado por echar una mirada atrás. De pronto, me descubrí fijándome detenidamente en cada una de las huellas que he ido dejando impresas en mi camino día a día sin que lo hiciera impulsada por la nostalgia de tiempos pasados. Te contaré el motivo querido lector.

Hace tiempo que mi transitar se ha vuelto plácido, sin apenas sobresaltos, y sobre todo sin los malos rollos que conlleva esa espiral de stress en que se van convirtiendo nuestras vidas cuando nos vemos abocados a fluir con las circunstancias adversas. Mis días ahora transcurren por los cauces que yo manejo y dirijo, lo cual es un privilegio que he aprendido a valorar en su justa medida. El alimento de esa paz me lo regala la gente que pulula en mi entorno cercano y a veces, sorprendentemente, no tan cercano. Día a día recibo muestras de un cariño y apego con los que, en otros tiempos, ni me habría atrevido a soñar. Mis manos, que siempre fueron generosas en el dar sin esperar nada a cambio, hoy se ven llenas de mil motivos para ser feliz, en ocasiones siento como si la vida me estuviese devolviendo, en forma de amor, las semillas que fui plantando aquí y allá, por eso, sorprendida ante tanta generosidad hacia mi persona, me he parado hoy en mi orilla tratando de saber en qué momentos o situaciones planté esas semillas que han germinado de una forma tan bella.

Quiero compartirlo contigo, querido lector, porque si me estás leyendo seguramente es porque eres una de esas personas y quiero que sepas cuanto valoro y agradezco el cariño que refleja tu mirada cuando nos encontramos, como me reconfortan tus palabras, tus besos y tus abrazos día tras día.

Ahora, sentada aquí, en mi orilla virtual, voy a mirar alegremente hacia el futuro y a planificar cómo y dónde debo seguir plantando esas semillas para que esta cosecha de afecto siga alimentando a un pueblo que, en demasiadas ocasiones, es incapaz siquiera de reconocer lo fácil que se nos puede hacer el camino cuando lo empedramos de amor y solidaridad.

A estas alturas del artículo (si alguien se ha molestado en dedicar un rato de su tiempo a leerlo) seguro que más de uno ya está pensando que tengo el ego muy subido ja, ja, ja, lo sé porque más de una vez, personas que no sabrían diferenciar unas semillas de otras, me lo han dicho incluso a grito pelado por si, con la edad, ya me estuviera fallando el oído. Mi camino, como el de todo el mundo, no siempre transcurre por lugares plácidos y sin escollos, el mío, como el de los demás, también tiene piedras a veces difíciles de apartar, lo que ocurre es que yo, con el paso de los años, he aprendido a no intentar sortearlas pasándoles por encima, simplemente las rodeo con calma y sigo adelante sin dedicarles ni una simple mirada. Mi tiempo, un tesoro cuya cuantía desconozco, debo dedicarlo a las cosas que realmente son importantes para mí, amar hasta el infinito y más allá.

 

PUBLICIDAD

NovedadesMarzo2017 WEB

 

Modificado por última vez en Miércoles, 08 Marzo 2017 21:25