Viernes, 10 Abril 2015

Güímar: municipio en mano de la inseguridad y políticos ineptos

 
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CP Editorial _

© Juanca Romero Hasmen

 

meridianoEl verdadero sentido de un medio de comunicación se hace patente de forma especial cuando son los propios lectores los que lo adoptan para manifestar sus quejas, problemáticas y todo aquello que por su interés pueda ser noticiable. Así, de este modo, hace unos días hemos recibido en la redacción de Canarias Plural la llamada de un vecino del municipio de Güímar, expresando su malestar por un triste acontecimiento sucedido en su vivienda y las posteriores desvergüenzas que se desencadenaron a raíz de lo ocurrido. Así pues, amigo lector, si me lo permite paso a continuación a plasmar de forma literal la descripción de lo ocurrido por parte de este ciudadano para que podamos contextualizar el asunto, que lejos de ser banal, refleja un serio problema en el que de una forma u otra, todos estamos implicados.

Este vecino de Güímar nos cuenta lo siguiente:

El día 5 de abril a las 23h de la noche, encontrándome en casa con mi madre -ambos durmiendo,  yo en la parte alta de la vivienda y ella en la baja-, oí golpes y al levantarme y observar por la ventana veo a un individuo intentar entrar en mi vivienda por una de las ventanas.

Al gritarle " hijo de puta que haces " el caco echo a correr. Mi sorpresa aún fue mayor cuando al dar aviso a la Guardia Civil del puesto de Güímar, se me deriva a la Comandancia 151, en la cual amablemente me dicen que me envían una patrulla. Una vez llega la patrulla a casa, revisan los alrededores sin encontrarse a nadie.

Lo asombroso viene ahora:

Dicha patrulla era la única unidad policial de ese cuerpo encargada de la seguridad desde el municipio de EL ROSARIO hasta el municipio de GÜÍMAR,  La comisaria de la Policía Local se encontraba cerrada y sin efectivos desde las 22:30 h.

Al bajar a presentar la correspondiente denuncia al cuartel de la Guardia Civil de Güímar, me comenta el guardia de puerta que fuera al día siguiente por la mañana ya que en Güímar no había efectivos y solo estaba él de guardia.
Como es normal bajé y presenté la correspondiente denuncia al día siguiente, así como mis quejas en la Guardia Civil y en el Ayuntamiento de Güímar.

Hablé con el Teniente de Alcalde, el señor Mederos (Javier Mederos - CC) y le dije que como era posible que en mi municipio no hubiese policía local de noche, y tampoco había Guardia Civil excepto esa única patrulla con ese radio de acción tan amplio, desde Güímar hasta El Rosario.  Salí del ayuntamiento con la misma indignación que entré porque salí sin respuestas.

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¿Una patrulla de la Guardia Civil para cubrir desde El Rosario (La Esperanza incluida) hasta Güímar en su totalidad, sin olvidarnos de Arafo, Candelaria, etc.? ¿Una comisaría de Policía Local cerrada en horario nocturno en un municipio con más de 19.000 habitantes?

¿Estamos los ciudadanos condenados al desamparo ante la violencia frente a las agresiones incluso en nuestra propia casa? ¿Es que desde las instituciones políticas y policiales se pretende fomentar la autodefensa que tantos y funestos resultados ha dado?

La falta de medios por parte de la Guardia Civil es más que evidente desde hace una buena cantidad de años, llegando incluso en muchos casos teniendo que dejar vehículos aparcados por falta de combustible o un mantenimiento mecánico continuado. El estado español tiene en manos del mismísimo diablo a la totalidad de los cuerpos de seguridad del estado, y en el particular caso de la Guardia Civil, se torna mucho más sangrante teniendo en cuenta el fundamental papel que juegan en la seguridad de nuestras carreteras y en la de las poblaciones donde ejercen labores más propias de policía local o nacional.

Si durante toda la noche solo disponen de un vehículo para cubrir una superficie tan extensa, basta con que un delincuente haga una llamada falsa desde El Rosario para que mientras un cómplice campe a sus anchas en Güimar, Arafo o cualquier otro punto de la zona. ¡Vergonzoso!

Pero lo que verdaderamente clama al cielo es la ineptitud y baja catadura moral de aquellos que tienen la obligación de velar por la seguridad y bienestar de sus ciudadanos, políticos elegidos para gobernar, para gestionar y establecer tejidos de calidad de vida en el suelo de su municipio. En el Ayuntamiento de Güímar de un tiempo a esta parte están más preocupados por jugar a la gallinita ciega y evitar que le roben el mullido sillón, que por calentito, en ocasiones llega al grado de ebullición.

Se ve a la legua como aquellos que deben legislar y gestionar el día a día de Güímar, en realidad se pondrían colorados en un examen frente a un puñado de niños de primaria. La simplonería en lugar de estar reñida con la política, parece estar haciéndose fuerte y convirtiéndose en parte obligada del currículum de los insensibles y poco éticos políticos. Como ciudadano de Tenerife, siento profundo asco y vergüenza de una parte de la podredumbre política que se dedica a crear auténticos monstruos en lugar de progreso y desarrollo.

En el caso particular de Güímar se de primera mano, pues con muchos de ellos he podido mantener reuniones, que hay políticos válidos, capaces de convertir a su localidad en un referente de progreso y no en el vertedero de chismes y rivalidades en lo que actualmente se ha convertido. ¡Qué pena!

Para finalizar este breve comentario basado en la indignación de un vecino y también en la mía propia, pido a los responsables de la primera institución del municipio, que pongan todo el empeño posible para evitar que sus vecinos estén noche tras noche en manos de la delincuencia que dicho sea de paso, en Güímar de un tiempo a esta parte se ha hecho más presente y con mayor virulencia.

Vienen las elecciones, háganlo aunque solo sea por mantener el mullido asiento municipal y el sueldo que esos vecinos a los que dan la espalda, les pagan.

 

SE ADJUNTAN CAPTURAS DE LA DOCUMENTACIÓN TRAMITADA:

Edit 100415 A

Edit 100415 B

Edit 100415 C

Modificado por última vez en Jueves, 09 Abril 2015 20:40