Miércoles, 22 Abril 2015

Día de la Tierra el Año del Cambio

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CP Opinión _

 

Amado Carballo Quintero
Secretario Insular de Podemos El Hierro

 

AmadoCarballoPodemosHierroNos encontramos hoy en un día más dentro del calendario del que nos hemos dotado los seres humanos para medir el tiempo, aunque realmente nos encontramos ante una rotación completa de la Tierra alrededor de su propio eje en la inmensidad del Universo, siendo solo, como diría Carl Sagan, un punto azul pálido, una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.

Pero hoy, en nuestro caprichoso calendario de “días especiales”, nos encontramos con el denominado “Día de la Tierra”. Este es un día para rendir homenaje a nuestro planeta, así como para reconocer a la Tierra su condición de único y común hogar, donde, en palabras de la Carta de la Tierra, “las fuerzas de la naturaleza promueven a que la existencia sea una aventura exigente e incierta, [pero donde se han] brindado las condiciones esenciales para la evolución de la vida”.

Y es aquí donde la Humanidad tiene uno de sus talones de Aquiles, uno de sus grandes problemas y retos. Los seres humanos estamos actuando inconscientemente y esas condiciones esenciales que permiten nuestra vida aquí peligran, sobre todo por el fomento por nuestra parte del Cambio Climático.

Si enmarcamos la historia del Universo en un solo año, la historia que conocemos de la humanidad solo ocupa los últimos 14 segundos del último día del mes de diciembre. Esto debe situarnos ante la realidad y debería comprometernos con el futuro, no tanto porque debamos salvar al Planeta, como se dice con cierta ceguera; sino porque nuestra especie depende de ello. La Tierra seguirá “viviendo”, al menos hasta que el Sol decida, pero nosotros tenemos que pensar cómo sobrevivir y actuar en consecuencia.

Debemos tener en mente siempre que los recursos no son ilimitados. El capitalismo actual, con su necesidad de crecer continuamente -algo que el propio Adam Smith concebía imposible debido a las crisis periódicas-, se encuentra en una situación en la que compromete la supervivencia del Planeta. Debe buscar mecanismos para adaptarse si quiere sobrevivir como modelo. Debemos buscarlas para sobrevivir como especie.

Nuestras necesidades básicas nunca cesarán. La población ha crecido exponencialmente en los últimos 2 siglos (actualmente más de 7.000 millones de personas), y todo apunta a que lo seguirá haciendo (más de 9.000 millones en 2050 según la ONU). La medicina, los hábitos saludables y los avances tecnológicos hacen aumentar la esperanza de vida. Para bien o para mal, cada vez morimos más viejos. Con todo, cada vez demandamos más recursos al Planeta, tanto por la población creciente, como de manera individual.

Los recursos fósiles no renovables se acabarán. Si no aplicamos las alternativas renovables cuanto antes tendremos un gran problema. Dependemos demasiado de estos como para no tomárselo en serio. Estamos emitiendo demasiados gases de efecto invernadero a la atmósfera, y no lograremos alcanzar el objetivo máximo que como comunidad internacional nos habíamos impuesto. No lograremos no sobrepasar los 2º Centígrados de calentamiento del Planeta. Ya este nivel creaba notables problemas. Las previsiones son ahora de alcanzar los +3,6º en 2035. Posibles problemas son las sequías, y por tanto, los problemas de agua; los conflictos por los recursos naturales; catástrofes climáticas; la subida del nivel del mar, consecuencia de la pérdida de las placas de hielo en los Polos. Incluso las corrientes oceánicas podrán verse afectadas.

Debemos tomar conciencia y asumir que generamos demasiados desperdicios. Los minerales tampoco son ilimitados. No podemos ir a ciegas y confiar en que la tecnología nos salvará cuando llegue el peor momento.

Debemos construir un sistema que permita a la humanidad vivir en él sin destruir nuestra casa. El déficit ecológico, lo que consumimos nosotros respecto de lo que es capaz de producir la Tierra, muestra que en este caso sí vivimos por encima de nuestras posibilidades (necesitamos 1,4 Tierras), y que si no actuamos a tiempo, no tendremos Planeta en el que desarrollarnos como especie. Nos recuerda que los seres humanos somos simples seres vivos, aunque algo complejos. Podemos influir en lo que ocurre, pero las consecuencias de algunos cambios que provocamos pueden ser nuestra condena. Debemos pensar en el largo plazo, dejar de lado el pensamiento individual y tener en cuenta el colectivo.

Este año 2015 también puede ser el Año de ese Cambio.

Modificado por última vez en Miércoles, 22 Abril 2015 20:33